Mis ventanales reflejaron por primera vez el atardecer anaranjado recubierto por nubarrones blanquecinos. Fue tan bella la primavera. Recuerdo vagamente la silueta del sol destellando detrás de los árboles, como si la naturaleza me guiñara un ojo. La paz era tan perfecta. ¡Qué podría decir de mí jardín! Además de que era una edén joven… Sigue leyendo Entre mis cuartos abandonados
Ya escucho los sonidos del pueblo
‒Ya escucho los sonidos del pueblo ‒dijo Marín con una sonrisa cubierta de tierra ‒. Tenías razón, Joan. Habíamos viajado cerca de cuatro días inmersos en la selva. Mis botas estaban llenas de barro, tenía insectos muertos pegados a la piel y otros más entre la ropa. Había una capa de arena y suciedad recubriendo… Sigue leyendo Ya escucho los sonidos del pueblo
La historia del rey Uri
Al fin llega. Es hora, Petros. Uri, me queda poco tiempo, suficiente para contarte un último cuento. Un día tus labios recitarán el mismo relato. Debes entenderlo, pues sólo te podrás unir a Petros si ambos lo desean. Esta historia la escuché cuando tenía tu edad y al igual que tú, no era más que… Sigue leyendo La historia del rey Uri
Alquimia de una flor
‒Te salió otra arruga, corazón. Su mano helada toca el surco entre mi mejilla y mi ojo derecho. Ella inclina su cabeza y posa su mirada en mí. Parece que trata de memorizar la silueta de mi rostro, como si contara cada uno de mis lunares, cada mancha que el sol ha dejado en mi… Sigue leyendo Alquimia de una flor
¿Oye, qué es eso?
José pescaba a la orilla del río acompañado de sus primos. Era el primer día de primavera, y de acuerdo a Ricardo, era el mejor día si querían atrapar a la gran trucha del lago. ‒El esposo de mi mamá dice que un día la vio ‒dijo Bianca ‒. Según que es más grande que… Sigue leyendo ¿Oye, qué es eso?
Tierra roja y nubes negras
Manuel viaja en la compañía de cien hombres que su general lleva a Chinameca para abastecerse de parque. A su espalda escucha al Clarín cantando: “Se me reventó el barzón y siempre la yunta andando… Cuando llegué a mi casita me decía mi prenda amada: ¿ontá el maíz que te tocó?". Manuel lleva los labios… Sigue leyendo Tierra roja y nubes negras
Trescientos kilos de belleza
Silvana sube su mano y un poco de merengue, una pizca de majestuosidad rosada, cae embarrada en medio de sus amplios senos. Lamo mis labios con deseo. Se ríe con un ruido semejante al chillido de una puerta desaceitada, y al hacerlo escupe migajas de pan en su plato rebosante de pastelillos. Quién fuera tales… Sigue leyendo Trescientos kilos de belleza
Escribe, viaja y vive
"Mira las luces de las casas. Cada una es una historia, un pensamiento. tal vez alguien leyendo un libro. Mira las estrellas de la tierra. " Amor en tinta Stephanos Tomasis
